Durante la inspección, los uniformados detectaron cortes cárnicos con restos de tierra, pasto e incluso perdigones, evidenciando condiciones irregulares de faena y conservación.
La mercadería secuestrada incluía costilla, lomo, paleta, cuadril, carne molida y chorizos, entre otros productos, quedando todo a disposición de la Justicia para las correspondientes pericias veterinarias.
El procedimiento destacó nuevamente el trabajo coordinado entre ambas unidades rurales para combatir la faena clandestina y proteger la salud pública.